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“En Instagram nos ponen 'This is Boca'"
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Emily estaba en la Universidad y una amiga le mostró videos de la pasión de una hinchada argentina con los colores azul y amarillo. Al año siguiente vino de vacaciones a Buenos Aires y sus amigos al ir a los cafés no paraban de hablar de Boca. A Sarah, mientras disputaba sus tres meses en un club en Turquía, le decían que el fervor y el sentimiento de La Bombonera no se compara con nada. “Tiene algo especial ese equipo”, le explicaban. Las dos nacieron en Estados Unidos, y desde esta temporada se pondrán la camiseta de Boca. “Cuando me dijeron que venía a Argentina fue un sueño hecho realidad. Este es un club muy grande, muy famoso y representa mucho para mí jugar para esta institución”, contó Emily Ormson, delantera nacida en California hace 24 años. “Estar en Boca es como ser campeona del mundo”, agrega Sarah, mediocampista de 24 años y con un pasado en varios clubes por el mundo.
No serán las primeras norteamericanas en vestir la camiseta de Boca. Pero toman la posta con orgullo. Intentan comunicarse en español, pero por ahora les cuesta mucho. “Por suerte el lenguaje del fútbol es universal y ya nos estamos conectando muy bien”, resaltó Sarah. Con sus arribos se consolida también un Boca internacional, que cuenta con la japonesa Yuria Sasaki y las uruguayas Camila Baccaro y Araceli Pereyra. “Me gusta aprender de otras jugadoras, de la cultura argentina y conocer también a la gente con diferentes historias, orígenes”, destacó Emily.
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Cuando las anunciaron como refuerzos también se repitió la misma sensación: se les llenaron las redes sociales de elogios y buenos augurios. Pero uno en particular aparecía y automáticamente tuvieron que consultarlo con sus compañeras para comprender de qué se trataba esa pasión xeneize. “Nos escribían constantemente ‘Esto es Boca’ en Instagram y ya lo implementamos para todo”, contaron las dos entre risas. “Caminamos y vemos las banderas, la gente con tatuajes, camisetas y demás y esa pasión es muy diferente a lo que tenemos en el país. Será un paso increíble, contaron tanto Emily como Sarah.
Después de los primeros entrenamientos y los encuentros iniciales, la ilusión se incrementó para las nuevas. Mientras disfrutan de los paseos por San Telmo y Caminito, quieren que sus llegadas a Boca se recuerden por éxitos colectivos. “Me emociona intentarlo con este equipo. Antes de llegar ya soñaba con el primer gol, el primer festejo, el primer abrazo y también con los títulos, creo que podemos aspirar a salir campeonas”, dijo Emily, goleadora en su paso por la Universidad de Indiana y que ya dio el gusto de hacerle un gol a a River. “Probablemente no haya muchas palabras para describir los sentimientos que tenemos con este cambio, así que probablemente sea algo explicable e inimaginable. Estoy seguro de que será un año con alegrías y pasión. Ese es el objetivo”, agregó Sarah, la jugadora que sueña con asistir a sus compañeras y llevar un título para Boca.
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