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Orgullo de Sudamérica

Luego de la práctica en Ezeiza, Emmanuel Más y Mauro Zárate felicitaron a los juveniles Cristian Medina, Exequiel Zeballos, Ricardo Grance Martínez y Ezequiel Fernández por la obtención del Sudamericano Sub 17 con la selección Argentina. ¡#OrgulloXeneize!

La nueva modalidad de entrenamientos simultáneos entre la Primera de Gustavo Alfaro y las divisiones juveniles motorizan encuentros que enriquecen a todo Boca. A los más jóvenes, por tener cerca a aquellos jugadores que siempre siguieron y a los más grandes al reencontrarse con ese esfuerzo y sacrificio de los primeros pasos de sus carreras.

Esta mañana, al cabo de las rutinas de cada división, esa práctica se repitió. Y, antes del almuerzo, se dio un encuentro más que importante. Emmanuel Más y Mauro Zárate dejaron de lado unos minutos el debut en la Copa Argentina y se acercaron a saludar a los juveniles Cristian Medina, Exequiel Zeballos, Ricardo Grance Martínez y Ezequiel Fernández.

Es que los chicos de la sexta división no paran de dar saltos agigantados. Apenas regresaron al país tras obtener el Sudamericano Sub 17 y la clasificación al Mundial de Brasil junto a la selección Argentina, cambiaron de vuelo, se pusieron el chip azul y oro y ya se dirigen rumbo a Holanda para participar del Ajax ABN Amro Future Cup 2019.

La charla, como era de esperar, se dio entre pares. Mas y Zárate hablaron de igual a igual con los juveniles y no dudaron en preguntarles cada detalle de la experiencia vivida en Ecuador. Desde las canchas de césped sintético hasta el roce y la experiencia de jugar una competición de jerarquía internacional. También hubo chistes, como no podía ser de otra manera, para soltar las risas de los juveniles frente a sus referentes del primer equipo.

Luego, como empieza a ser rutina en estos casos, cada uno regresó con sus compañeros para seguir adelante con sus rutinas. Más y Zárate, ya metidos en el debut de Copa Argentina en Mar del Plata. Los chicos, con destino a Holanda para afrontar un nuevo desafío internacional y con la ilusión de, el día de mañana, poder marcarles el camino a otros juveniles. Así, como alguna vez, el propio Zárate lo habrá soñado antes de lograr el Mundial Juvenil Sub 20 en 2007 en Toronto.