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Hermanos de una misma pasión

Además de ser referentes del equipo de futsal, Constantino y Alamiro Vaporaki comparten su fanatismo por Boca. Los hermanos recuerdan su infancia en Ushuaia festejando campeonatos y sintiéndose parte del club a pesar de la distancia.

Los 3.097 kilómetros que separan a Ushuaia de la Bombonera no fueron una distancia suficiente para impedir que los hermanos Vaporaki asimilen su pasión por Boca. El menor, Constantino, llegó al club en 2008 mientras que el mayor, Alamiro, se sumó en 2012; sin embargo, desde chicos se sintieron parte de la familia boquense y vibraron con cada campeonato en su ciudad natal.

“Para mí fue una experiencia espectacular porque nosotros somos del sur, de Ushuaia, y no conocíamos la Bombonera, ni las instalaciones del club. Pertenecer a esta institución es algo único y maravilloso, estoy feliz porque siento que este club es como mi casa”, sostuvo Constantino, que no pierde su sonrisa a pesar de la rotura del tendón que sufrió en la última semifinal frente a San Lorenzo.

Alamiro, en tanto, se prepara para defender la ventaja en la serie el próximo jueves, desde las 20.30, y lograr el pase a la final del torneo de Futsal. En una charla extensa junto al sitio oficial, el pivot no dudó en asegurar que “siempre fue muy lindo vivir a Boca a pesar de la distancia porque era algo que nos apasionaba”. “Era algo especial porque no conocíamos el club, pero lo sentíamos intensamente”, agregó.

 

- ¿Qué significó para ustedes haber llegado a representar a Boca en Futsal?

Constantino: Para mí fue una experiencia espectacular porque nosotros somos del sur, de Ushuaia, y no conocíamos la Bombonera, ni las instalaciones del club. Pertenecer a esta institución es algo único y maravilloso, estoy feliz porque siento que este club es como mi casa.

Alamiro: Somos de una ciudad muy lejana, a más de 1.500 kilómetros, y todo lo que conocíamos del club era o por los diarios o por la televisión. Cuando empezamos a jugar al Futsal siempre tuvimos a Boca como un objetivo para poder vestir esta camiseta y representar al club. Hoy estamos felices y lo disfrutamos mucho.

 

- ¿Cómo nació su fanatismo por Boca? ¿Cómo lo vivían a la distancia?

C: Nuestro padre nos inculcó esta pasión y este amor por Boca. Yo tengo recuerdos de las Libertadores de Bianchi, de ir a festejar a la plaza central de Ushuaia. Quizás con la nieve y el frio, pero con muchísima gente festejando los triunfos del club.

A: Recuerdo mucho de ver los partidos y después ponernos a jugar con la pelota imitando a los jugadores o relatando lo que jugábamos en el patio de casa con los nombres del equipo. Siempre fue muy lindo vivir a Boca a la distancia porque era algo que nos apasionaba. Era algo especial porque no conocíamos el club, pero lo sentíamos intensamente.

 

- ¿Cómo vivieron el primer partido de la Bombonera?

C: El primer partido lo vivimos con mucha intensidad y, para colmo, se nos cortó el cable cuando estaba por empezar el partido. Estábamos bajo la lluvia viendo cómo hacer para poder ver el partido. Después, cuando se suspendió, nos quedamos más tranquilos y el domingo nos levantamos temprano y sufrimos junto al equipo.

A: El sábado que viene lo vamos a vivir de la misma manera. Si bien estamos concentrados en los playoffs de Futsal, pero vamos a vivir el superclásico como lo que es: una fiesta, una final y con la adrenalina, los nervios, la ansiedad y la intensidad con lo que lo vivimos. Todos los días estamos pensando en cómo puede ser ese partido.

 

- ¿Qué se les dice a los jugadores para el partido de vuelta del sábado 24?

A: Los jugadores saben que detrás de ellos está la mitad del país apoyando y ayudando, deseando lo mejor y esperando que sea el mejor partido que cada uno de ellos pueda tener. Espero que lo disfruten, pero que sepan que nosotros, desde nuestro lugar, y desde el lugar donde esté cada bostero, vamos a estar apoyando y alentando a los jugadores.